La legionella, o legionela , es una bacteria ambiental que por normal general vive en aguas superficiales, como lagos, ríos, estanques… y que, en ciertas ocasiones, puede colonizar y multiplicarse en la red de distribución de agua y sistemas de enfriamiento de grandes dimensiones. La legionelosis es una enfermedad que surge hace algo más de 25 años, en 1976, cuando se halla un brote de neumonía en 182 legionarios americanos en un hotel de Filadelfia. En esa ocasión, la enfermedad acabó con la vida de 34 personas. La legionelosis es la enfermedad y el agente es la legionella.

La legionella sobrevive en condiciones físico-químicas muy variadas y esa es una de sus principales características. Además que es una bacteria que crece intracelularmente en protozoos y macrófagos humanos. La legionella es una gran resistente en su hábitat natural y también cuesta acabar con ella dentro del cuerpo humano.

¿Cómo se contagia?

La legionella se contagia por vía respiratoria, es decir, si inhalas algunas gotas de agua que hagan que la bacteria llegue a tus pulmones, lo que hará que se produzca un cuadro de neumonía. Aunque, en muchas ocasiones, oigamos que la legionella se contagia al beber agua contaminada o algún alimento realizado con la misma, es mentira. Al igual, que tampoco es cierto, que la legionella se pueda contagiar de una persona a otra o de un animal a otro. Lo que sí es cierto, es que la legionella, las personas que tienen más problemas respiratorios, como pueden ser los fumadores, las personas que sufren alcoholismo, las personas mayores o las personas que padezcan algún tipo de enfermedad respiratoria, éstas son más propensas a enfermar. En el caso de los niños, es poco frecuente que puedan padecer este tipo de enfermedad. En el cuerpo humano, la legionella se reproduce dentro de los macrófagos.

Fiebre alta, tos, escalofríos, temblores, dificultad para respirar, éstos son algunos de los síntomas que padece una persona que sufre legionella. Esta enfermedad la tiene que tratar un médico ya que es necesaria la ingesta de antibióticos, como medida principal, para curarse.

En nuestro domicilio, para evitar el riesgo de contaminación debemos extremar la limpieza de frigos, duchas, difusores, filtros… Es recomendable, por ejemplo, hacer una vez al año, una limpieza exhaustiva de los difusores y los filtros y desinfectarlo con lejía durante un tiempo.

En esta enfermedad se habla mucho de brotes de legionella, para ello se deben producir dos o más casos que residan o visiten el mismo alojamiento diez días antes del comienzo de los síntomas y que el inicio del proceso esté dentro del periodo de dos años.

En España se dispone de datos de legionella desde el año 1997 cuando se introdujo la legionelosis como una enfermedad de declaración obligatoria. En ese mismo año ya se declararon 201 casos y desde entonces se ha dado una incidencia creciente hasta el año 2001-2002, alcanzando los 1.461 casos. A partir de ahí, los casos comenzarían a descender, exceptuando en 2005 que se aumentaron los casos. Desde los años 2005 en adelante ha ido descendiendo los casos.