Actualmente y debido a la crítica situación que enfrenta la economía a nivel mundial, elegir una carrera para seguir y desempeñarnos profesionalmente se ha convertido en una elección cada vez más delicada.

Hace falta no sólo vocación, sino una intensa voluntad de prepararse, trabajar y empezar desde abajo.

Pongamos por ejemplo el estudiar diseño. En sí, es un área profesional muy competida pero que también ofrece numerosas opciones de desarrollo profesional, sobre todo en una época que lo visual impera gracias a la omnipresencia de los medios audiovisuales de comunicación y la informática.

Sin embargo, estudiar diseño Barcelona Universidad puede no llegar a ser suficiente. Es necesaria también una formación y una actualización continua y como ya decíamos, la fuerza de voluntad de empezar desde cero.

Al terminar nuestros estudios, por muy buenas que hayan sido nuestras notas, es virtualmente imposible que accedamos al trabajo de nuestros sueños de ser diseñadores encargados de una campaña publicitarios, de la imagen corporativa de una empresa o alguna encomienda semejante.

Seremos asistentes, encargados de retocar y dar los últimos detalles a los diseños de alguien más.

Ello no debe desilucionarnos o deprimirnos, al contrario: debemos usar esta experiencia como herramienta para nuestro desarrollo profesional, para aterrizar nuestros conocimientos teóricos en la práctica y para dar pasos sólidos en la construcción de una carrera profesional.

Paso a paso, con experiencia, preparación continua y capacitación en tecnología, lograremos abrirnos paso en un mundo profesional competido y disputado, pero para ello sin duda será indispensable el trabajo continuo y la paciencia. Tal y como ya lo decíamos: capacidad adicionada a fuerza de voluntad.