Todo el mundo ha oído hablar de la legionella, y es que esta bacteria vive en todas aquellas aguas que se denominan estancadas y que cuentan con un gran rango de temperatura que puede ir desde muy fría a muy caliente. Es verdad que esta bacteria tiene más posibilidades de producirse si existe en ella materia orgánica y suele encontrarse en aquellos lugares donde podemos encontrar superficies de agua como son los lagos, estanques o ríos. Es a partir de este momento, cuando la bacteria puede contaminar el agua que llega a las ciudades si no se tiene una precaución especial en la distribución del agua, ya que puede introducirse ya sea por el agua caliente o fría, pero no solo por aquí sino también por los conocidos torres de refrigeración, fuentes ornamentales o condensadores evaporatívos.

Esta enfermedad fue descubierta en el año 1976 cuando de repente los veteranos de la Legión de América contrajeron una neumonía durante un congreso anual. De los 4400 participantes, 29 personas murieron y otras 182 cayeron enfermos de neumonía. La responsable esta bacteria que se nombro como Legionella y que hasta ese momento era totalmente desconocida. Fue cuando se revisó el lugar por parte de los investigadores que esa bacteria provenía del aire acondicionado, algo que ha llevado a cabo distintos estudios que afirmar que no fue el único lugar y que se produjo el mismo caso en otros lugares donde el agua estaba contaminada pero sucedía por distintos sistemas de agua.

Hoy en día se ha visto la importancia de controlar esta bacteria para que no se desarrolle la enfermedad y muchos países han desarrollado su propia ley de prevención para intentar que cosas como las del año 1976 no vuelva a ocurrir. Es nuestro país hoy mismo, existe un decreto, conocido como RD 865/2003 en el que se pueden encontrar las normas establecidas a nivel autonómico para tener en cuenta las consideraciones que se han de tomar para aplicar estas medidas.

Algunos de los controles que se han de tener en cuenta son por ejemplo en el agua sanitaria industrial, hospitales, residencias, instalaciones deportivas, y controlar aquellas tuberías donde se puede crear acumulación de agua. Spas y Jacuzzi, centrales humidificadores, fuentes de ornamentación, y aquellos lugares donde existe agua en concentración.

Si una persona ha sido infectada por la enfermedad de la legionella, se ha de tomar precauciones. Los síntomas previos son complicaciones pulmonares, fatiga, cansancio, y a veces diarrea y dolores musculares. Si es así se debe acercar al médico para que se realice un estudio que se detectará a través de la orina. Con un medicamento se podrá eliminar sin ningún tipo de problema, aunque a veces puede ser perjudicial para la salud y si no se para a tiempo puede producir la muerte.

Por ello, es importante tener un control sobre esta bacteria, y aunque a veces es muy complicado sí que se debe poner un control y una prevención para que no suceda nada. Hay que tener en cuenta que existe gente que se dedican a la prevención y control de esta enfermedad.