Parece una tarea imposible, pero conocer una hermosa y gran ciudad como París o Madrid en un fin de semana relámpago como turistas o paseantes es posible. Evidentemente no será una visita profunda, pero si puede resultar una experiencia a la vez exitante y placentera.

Tomemos como ejemplo Madrid. Un paso muy importante para que esta visita express es conseguir un buen sitio para hospedarnos. Una buena idea es conseguir un apartamento en Madrid centro para fin de semana. El hecho de contar con un alojamiento céntrico es algo que facilitará sin duda nuestra “vorágine” turística.

Una vez instalados, será cosa de establecer prioridades. Digamos que contamos con tres días, de viernes a domingo. El viernes podemos hacer lo que en inglés denominan “sight seeing”, es decir, observar el paisaje urbano. En cuanto a Madrid, podemos destacar:

  • La Catedral de la Almudena.
  • La Plaza Mayor.
  • El Parque del Retiro.
  • La puerta del Sol.
  • La Fuente de la Cibeles.
  • El Palacio de Comunicaciones.

El segundo día podemos dedicarlo a recorrer comercios, alguno que otro mercadillo y disfrutar caminando por la Gran Vía y dándonos el tiempo de visitar uno o dos restaurantes típicos y sin duda, terminar el día en un bar de tapas.

El domingo, último día, podemos dedicarlo a visitar los tres museos más representativos de la ciudad: el Museo Reina Sofía, el Museo del Prado y el Thyssen Bornemisza.

Con estos tres programas (algo ajustados sin dudas) tendremos un panorama de Madrid que nos dejará un dulce sabor de boca. Esta misma estrategia la podemos aplicar para visitar otras grandes ciudades y capitales europeas o en cualquier parte del mundo.